Paco Borrás, el consultor hortofrutícola analiza los datos sobre la campaña de cítricos y ofrece su visión del futuro
Paco Borrás (*)
En los primeros días de recolección de la cosecha de cítricos que ha comenzado recientemente, las primeras variedades muy precoces, son Iwasaki y Primosole, lo normal es que se mire, por un lado la previsión de los aforos y, por el otro lado, las llegadas de ultramar, precios de mercado y el cielo. El cielo, debido a la necesidad de que refresque por un par de razones, la primera para que el cambio de temperatura del día a la noche ponga en funcionamiento el cambio de color de la piel y active la maduración y el segundo, que incida en el consumo de cítricos siempre en conjunto a temperaturas templadas y bajas.
Será el conjunto de estas variables lo que va a marcar la campaña de esta temporada.
Lo que sabemos por el momento es que la llegada de las importaciones de naranjas del hemisferio sur, de momento hasta agosto han sido ligeramente menores en naranjas y parecidas en mandarinas. No está siendo fácil para los diferentes países del hemisferio sur la gestión de logística debido al precio por la gran subida del transporte marítimo y escasez de contenedores.
A corto plazo podemos decir que el clima está alargando el verano y en algunas zonas hay que sumar el problema de complicaciones por la escasez de agua sobre todo en el sur.
Se puede hablar de aforos, aunque de momento los oficiales se van a presentar en unos días, que probablemente cuando este artículo sea publicado, ya se sabrán.
Muchos, por no decir todos los comentarios de los sindicatos, anuncian que habrá una merma respecto al año pasado, apuntando a una campaña corta. La pasada campaña casi se acerca a las 3.300.000 toneladas en la Comunidad Valenciana y el aforo nacional 2021/2022 fue de 6.705.000 toneladas.
Todo apunta a que estamos ante una campaña corta de cosecha
Si nos molestamos a mirar la historia, y miramos cuando la Comunidad Valenciana alcanzó por primera vez ese volumen de cosecha, hay que remontarse a la campaña 1983/84 en la que se realizó un balance a final de la campaña de 3.084.000 toneladas.
La última vez que la Comunidad Valenciana tuvo una cosecha tan escasa fue en la temporada 2005/06 debido a las fuertes heladas que se tuvieron en los meses de enero y febrero del 2005. Lo que significa que hace ya 17 años que no se tenía tan poca cosecha.
Dado que la Comunidad Valenciana no es la única que produces cítricos, si observamos la evolución de cosechas pasadas, vemos que nos encontramos tocando suelo en el soporte en uno de los puntos más bajos desde hace treinta y nueve años.
Podemos ver que a pesar de que en la temporada 1983/84 la Comunidad Valenciana producía 3.894.000 de toneladas en esa temporada, lo hacía representando un 79% de la cosecha española en cítricos. En estos momentos, si es que se cumplen las previsiones, el país estará en esta campaña en la horquilla de 6,3 a6,5 millones de toneladas. Es decir, en términos generales, menos que la campaña pasada, pero en su conjunto, va a superar en más de un 40% a la de 1983/84.
La producción citrícola en España se ha deslocalizado, por la tendencia al alza de Murcia y, sobre todo, de Andalucía
Se puede decir que el peso de esta campaña de la Comunidad Valenciana sobre el estado español va a estar claramente por debajo del 47%. Salta a la vista que la producción de cítricos en España, se ha deslocalizado, al ser Murcia y sobre todo Andalucía, frente a la estabilización y la tendencia a la baja de la Comunidad Valenciana en estos últimos años.
Lo que no ha cambiado en estos últimos años es la comercialización de las naranjas y mandarinas de España. En la campaña de 1983/84 el 81% de las exportaciones de cítricos españoles, re realizaban desde la Comunidad Valenciana, lo que guarda una relación directa con su producción.
A lo largo de los cinco últimos años, aunque el 50% de la cosecha, ha representado la producción española, las exportaciones de mandarinas y naranjas de origen español, han representado el 78% del total. Llegamos a deducir que la comercialización se concentra en la Comunidad Valenciana y la producción se ha deslocalizado al sur del país.
Lo más probable que la campaña sea buena y mejor que la temporada pasada para las naranjas, dado que al final, también los mercados dependen del ánimo que tengan los que intervienen en la cadena, y ahí es donde se encuentra la comercialización de la unidad. Es totalmente mayoritario el peso que tiene España en el consumo europeo desde octubre hasta abril en las mandarinas y desde noviembre hasta junio en las naranjas.
La producción se ha deslocalizado hacia el sur, pero la comercialización se ha quedado en la Comunitat
Producción y comercialización, que por otro lado están integradas de manera vertical en una parte importante de la producción, cooperativas, OPFH del sector privado y la producción propia del sector, esto puede levantar los ánimos y aumentar los precios de nuestros preciados tesoros como son las clementinas y navelinas, variedades que por otra parte, marcan el inicio de la esperada campaña.
La campaña es muy probable que sea buena y mejor para las naranjas de lo que fue la pasada